Fin de semana en el bonito adosado de unos amigos en Cantabria. El clima no fue el mas agradable, pero eso no impidió que hubiera tiempo para casi todo; playa, barbacoa, bádminton (o algo así) , agradables paseos con sus cánidos y sobre todo, cuidar y disfrutar de la preciosa camada de cachorros de Borzoi (galgo ruso igual os suena mas) que hace poco acaban de tener Zar y Audrey, los perros con los que comparten su vida. Es increible como diez perrinos que ni siquiera tienen todavía los ojos abiertos, pueden hacer que te pases el tiempo mirando a ver que hacen, como si no hubieras visto nada mas bonito en tu vida. Realmente son una pasada y dentro de quince días mas o menos, volveremos allí para ver como crecieron. Tendrán ya aproxidamente un mes o mes y algo, y ya correrán por el salón y el jardín. Aquello va a parecer el recreo de un colegio infantil y no pienso perdérmelo.
Les hice un pequeño montaje con unas cuantas fotos que espero que os gusten, pero que ya adelanto que merece la pena verlo hasta el final y en pantalla completa.
¡Están para comérselos a mimos!













